LO QUE CREEMOS...

  Calvary Chapel Casa de Pan cree que Jesucristo es Dios (Juan 10:33, Colosenses 2:8-9). Él es el fundamento de la iglesia (1 Corintios 3:11, Efesios 2:20) Él vino a este mundo a restaurar la relación del hombre con Dios porque había sido destruida por el pecado del hombre. Solo la muerte de Jesús en la cruz hizo posible esta restauración. Creemos que somos salvos por fe en Jesucristo, su muerte y resurrección (Romanos 5: 6-10). 


Creemos que el Espírito Santo es Dios. El Espíritu Santo posee todas las cualidades de personalidad (inteligencia, voluntad y emociones) y atributos divinos que Dios Padre y Dios Hijo tienen. El Espíritu Santo es una persona con quien podemos gozar una relación personal (Juan 14: 16-17). Él es el agente por quien Dios ahora trabaja con el mundo para convencerlo del pecado (Juan 16:8) en cada creyente individualmente para santificarlo (1Corintios 6:19-20, Gálatas 5:16-26) y sobre la iglesia para dotarnos de su poder para ser fieles testigos de Cristo (Hechos 1:8). La misión del Espíritu Santo es revelar la verdad de Jesucristo (Juan 16:13). 


Creemos que la Biblia es la palabra inspirada, infalible, segura (2 Pedro 1:19) y poderosa de Dios (2 Timoteo 3:16-17) que es relevante y practica para el hombre de hoy. Así que, nosotros le damos un énfasis a la enseñanza de las Escrituras (Isaías 28:13) en público y privado (1 Timoteo 4:13) lo cual guía nuestras vidas diariamente (1 Tesalonicenses 2:13). 


Creemos que todos por naturaleza están separados de Dios y son responsables por su propio pecado (Romanos 3:23), pero la salvación, redención y perdón del pecador son ofrecidos a todos gratuitamente por nuestro Señor Jesucristo (Romanos 6:23). Cuando una persona se arrepiente de su pecado y acepta a Jesucristo como su Señor y Salvador personal, confiando en él, esa persona renace inmediatamente (Juan 3: 1-16) y es sellada por el Espíritu Santo (Efesios 1:13). Se le perdonan todos sus pecados y se convierte en un hijo de Dios (Juan 1:12), destinado a pasar una eternidad con el Señor (Juan 3:16). 


Creemos que Dios es el único digno de ser alabado (Isaías 42:8, Juan 4:23). Nosotros tomamos un tiempo especial para alabarle cuando nos reunimos (Colosenses 3:16) en orden y decentemente (1 Corintios 14:40). Nuestra meta es adorarlo en todo tiempo, en todo lugar y con todo nuestro espíritu, alma y cuerpo (Colosenses 5:18). 


Creemos que necesitamos estar creciendo en nuestro caminar con el Señor. Esto se logra solo permaneciendo en Cristo (Juan 15:4) a través de la obediencia a su palabra, oración y la comunión con el Espíritu Santo (Romanos 8:9, Efesios 5:18). 


Creemos que el servicio Cristiano es parte de la vida cristiana y es la responsabilidad del creyente. Nuestra meta es desarrollar un ministerio donde cada miembro use sus dones (Efesios 4:11-13) en amor para el beneficio de toda la iglesia para la gloria de Dios. (1 Corintios 12:25) Nuestro servicio debe estar enfocado en llevar el mensaje de Jesús a todo el mundo. 


Creemos que el Amor es la virtud más grande. Es la demostración de la realidad de Jesucristo y la llenura de su Espíritu en nuestras vidas (1 Juan 4:7). Nuestro deseo es mostrar el amor de Cristo a todos los hombres. El amor debe ser reflejado en nuestras vidas con nuestras palabras y acciones. Creemos que la armonía de la iglesia es el amor, que es más grande que cualquier diferencia que tengamos (Juan 13:13-35, 1 Corintios 13:13). 


Creemos que el Matrimonio es una ordenanza de la iglesia y que ha sido establecido por Dios (Génesis 2). Definimos el “matrimonio” como un pacto de unión exclusivamente entre un hombre genético y una mujer genética, y dicha unión es un compromiso para toda la vida (Mateo 19:6, Marcos 10:2-9). 


En cuanto a la sexualidad humana, creemos que las relaciones sexuales legítimas se ejercen dentro del vínculo del matrimonio. Por lo tanto, actividades sexuales fuera del matrimonio (como se refiere en el Nuevo Testamento como "pornea" Gálatas 5: 19-21) que incluyen pero no se limitan al adulterio, sexo prematrimonial, homosexualidad y pedofilia, son inconsistentes con las enseñanzas de la Biblia y de la iglesia. Además la lascivia, conducta transexual y la producción y/o la distribución y/o el ver pornografía son incompatibles con el testimonio bíblico (1 Corintios 6:17-20).